Por: Mgtr Presley Gruezo.
La vinculación de siete personas y tres empresas al denominado caso “Blindados” ha generado sorpresa y preocupación en el país, especialmente porque entre los procesados figuran jueces de la localidad.
La Fiscalía sostiene la existencia de una presunta participación en actividades ilícitas que son materia de investigación. Pero es importante recordar algo fundamental: una vinculación no significa una sentencia de culpabilidad. Será la justicia la que determine, con pruebas y respetando el debido proceso, las responsabilidades que correspondan.
Fallas éticas y la sombra del error inexcusable
En este caso también se ha señalado que la Corte declaró la existencia de error inexcusable en la actuación de determinados jueces. Esto debe llevarnos a una reflexión profunda. Los jueces no son infalibles; pueden equivocarse, pero sus decisiones tienen consecuencias enormes sobre la vida, la libertad y los derechos de las personas.
El Ecuador necesita una Función Judicial fuerte, independiente y confiable. Una justicia que evalúe periódicamente a sus funcionarios, que impulse concursos transparentes, que resuelva los procesos pendientes y que garantice instituciones eficientes.
Hacia un sistema judicial transparente
La responsabilidad no puede limitarse únicamente a sancionar o destituir jueces. También debe existir prevención, capacitación, evaluación y transparencia.
El país necesita resultados concretos. Es hora de recuperar la confianza en la justicia. Es hora de nuevas acciones y de demostrar que un cambio real sí es posible.
¡Porque sin justicia confiable, no hay democracia que pueda sostenerse!
