Un Tribunal de Garantías Penales de El Oro dictó una sentencia ejemplar en la ciudad de Machala. El ciudadano José Luis O. recibió una condena de trece años de prisión por el delito de prostitución forzada. La justicia lo ratificó como autor directo de la explotación cometida contra una adolescente de 17 años.
Un esquema de explotación en un centro de tolerancia
El proceso judicial reveló que el sentenciado administraba un prostíbulo donde mantenía trabajando a la víctima. Según la Fiscalía, el procesado y la menor convivían desde que ella tenía apenas 14 años de edad. Fruto de esta relación, que inició en la clandestinidad, existe un hijo en común.
El caso de prostitución forzada se descubrió el 19 de diciembre de 2024 durante un operativo policial de rutina. Los agentes ingresaron al establecimiento en Machala y solicitaron los documentos de identidad de las trabajadoras. La adolescente intentó engañar a las autoridades presentando la cédula de una mujer mayor de edad.
Pruebas periciales desarticulan el engaño
Los uniformados advirtieron de inmediato que la fotografía del documento no correspondía con los rasgos físicos de la joven. Al inspeccionar el lugar, hallaron a la menor en una de las habitaciones del centro. Tras confirmar su verdadera identidad, la Policía aprehendió a José Luis O. por el delito flagrante detectado en Machala.
Durante el juicio, la defensa intentó utilizar el testimonio anticipado de la víctima para lograr la libertad del procesado. La adolescente manifestó que trabajaba por voluntad propia y que nadie la obligaba a realizar dichas actividades. Sin embargo, las pericias técnicas de la Fiscalía demostraron una realidad distinta sobre la prostitución forzada.
El control digital y la coacción del procesado
El análisis de la información telefónica extraída del celular del sentenciado fue determinante para el Tribunal. Los peritos hallaron conversaciones donde José Luis O. exigía a la adolescente ejercer la prostitución forzada diariamente. Además, se comprobó que el administrador creó páginas web para promocionar los servicios sexuales de la menor de edad.
Las pruebas demostraron que el hombre imponía los montos a cobrar y reclamaba violentamente cuando ella faltaba al trabajo. El Código Orgánico Integral Penal tipifica este accionar como una violación grave a la integridad humana. Esta sentencia en Machala busca sentar un precedente contra quienes explotan a poblaciones vulnerables bajo falsos pretextos de consentimiento.
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La Fiscalía presentó también el reconocimiento del lugar y los testimonios de los agentes que intervinieron en la captura. Gracias a este trabajo articulado, se logró una sanción acorde a la gravedad del delito cometido. El sentenciado deberá cumplir su pena privativa de libertad mientras la víctima recibe asistencia especializada del Estado.
#ATENCIÓN | #ElOro: José Luis O. recibe sentencia condenatoria como autor directo del delito de #ProstituciónForzada. Fue aprehendido en delito flagrante en un centro de tolerancia.
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— Fiscalía Ecuador (@FiscaliaEcuador) December 30, 2025
