Golpe estratégico a las rutas del narcotráfico internacional de Los Choneros
En una maniobra militar ejecutada en aguas internacionales del Pacífico Oriental, las fuerzas armadas de Estados Unidos, bajo la dirección de la Fuerza de Tarea Conjunta Hemisferio Occidental y en estrecha colaboración con el Gobierno de Ecuador, lograron interceptar y neutralizar un barco clave para el crimen organizado. La embarcación, identificada previamente por las autoridades como un objetivo prioritario dentro de las sanciones del Departamento del Tesoro, funcionaba como un centro logístico de reabastecimiento marítimo de combustible. El despliegue de las unidades navales permitió cortar un punto de suministro crítico que facilitaba las operaciones delictivas en alta mar vinculadas al grupo narco-terrorista «Los Choneros».
Despliegue operativo y destrucción de la nave
El operativo contó con la participación directa de Marines y Marineros estadounidenses desplegados desde el buque USS San Antonio (LPD 17). Los efectivos abordaron, registraron y tomaron el control de la estructura sin reportar enfrentamientos armados dentro de la nave. Una vez completadas las inspecciones de seguridad y tras evacuar a los ocupantes, las fuerzas militares procedieron al hundimiento controlado de la embarcación en aguas profundas. Esta acción coordinada responde a las directrices de la Coalición Contra Carteles de las Américas, cuyo objetivo principal radica en desmantelar las infraestructuras clandestinas que permiten el transporte masivo de sustancias ilícitas hacia el norte del continente.
Denuncias de los tripulantes ecuatorianos tras la interdicción
A pesar del informe militar oficial que destaca la efectividad y la ausencia de bajas, la intervención generó una fuerte polémica tras el retorno de los ocupantes a la costa ecuatoriana. La tripulación del barco nodriza ‘Los Tres Hermanos’, conformada por catorce pescadores —trece oriundos del balneario de Santa Marianita y uno del cantón Jaramijó—, regresó al puerto de Manta a bordo de cuatro lanchas de arrastre. Al presentarse ante la Capitanía del Puerto, los marineros denunciaron haber sido víctimas de malos tratos, agresiones verbales y amenazas con armas de fuego por parte del personal militar norteamericano durante la fase de abordaje y registro.
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Postura oficial y respaldo entre administraciones
El Ministerio de Defensa de Ecuador confirmó la destrucción del buque mediante un comunicado oficial en redes sociales, donde ratificó que el barco servía como centro de abastecimiento para las actividades de Los Choneros. La cartera de Estado resaltó el apoyo logístico brindado por la armada norteamericana en aguas internacionales. Por su parte, el alto mando militar estadounidense remarcó que este tipo de interdicciones son esenciales para debilitar la capacidad económica de las bandas criminales que afectan la seguridad regional.
On Aug. 28, at the direction of #SOUTHCOM Commander Gen. Francis L. Donovan, and in coordination and collaboration with the Government of Ecuador, Joint Task Force Western Hemisphere (JTF-WHEM) successfully interdicted a vessel operating as a floating refueling station in support… pic.twitter.com/ZEj735JRmP
— U.S. Southern Command (@Southcom) August 29, 2026
