La ciudad de Esmeraldas enfrentó una madrugada marcada por el pánico y la inseguridad este domingo 21 de diciembre. Una serie de ataques coordinados dejó un saldo de seis vehículos calcinados en distintos puntos estratégicos de la urbe. Estos hechos reflejan un recrudecimiento de la violencia que mantiene en vilo a la población civil y a las autoridades locales.
Cronología de una madrugada bajo fuego
La primera alerta llegó al sistema ECU 911 aproximadamente a las 02:30. En el barrio San Martín de Porres, ubicado en la zona centro, un taxi fue consumido por las llamas. Este suceso marcó el inicio de una hora crítica de atentados que se extendieron por diversos sectores.
Minutos después, los reportes se multiplicaron desde el sector de La Propicia 2, específicamente en el Recinto Ferial. Allí, una buseta fue el blanco de los atacantes. Casi simultáneamente, en el barrio Casa Bonita, al sur de la ciudad, dos vehículos más fueron incendiados por desconocidos.
Ataques simultáneos en barrios periféricos
La ofensiva criminal no se detuvo y alcanzó el oeste de la ciudad, en el sector conocido como La Guacharaca. Un quinto vehículo fue destruido en este punto. Finalmente, en el barrio 26 de junio, sector Nuevos Horizontes, se registró el último de estos graves atentados de la jornada.
Testigos presenciales describieron escenas de terror absoluto durante los ataques. Según los relatos, individuos con los rostros cubiertos se acercaban a las unidades para iniciar el fuego. En varios casos, los sospechosos dispararon contra las carrocerías antes de prenderles fuego, intensificando la percepción de violencia extrema.
Respuesta institucional y estado de las víctimas
El Cuerpo de Bomberos de Esmeraldas desplegó a su personal para sofocar las llamas en los seis puntos reportados. La Policía Nacional reforzó los patrullajes preventivos para evitar nuevos incidentes durante el resto de la madrugada. Afortunadamente, las autoridades confirmaron que no se registraron personas fallecidas ni heridas tras los incidentes.
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Traslado de reos como principal hipótesis
La inteligencia policial ya maneja una línea clara de investigación sobre estos actos de violencia. Los informes preliminares sugieren que los ataques serían una represalia directa de bandas delictivas. El detonante habría sido el reciente traslado de 15 internos de alta peligrosidad hacia la cárcel de Latacunga.
Este tipo de atentados busca presionar al Estado y generar caos en la administración penitenciaria nacional. Las investigaciones continúan para identificar a los autores materiales de este atentado que deja seis vehículos calcinados. La ciudad permanece bajo estricta vigilancia mientras se espera un pronunciamiento oficial sobre nuevas medidas de seguridad.
